El caracol Amarillo

 El caracol Amarillo 




Era una noche lluviosa y eso la emocionaba, sabia que por la mañana habrían muchos, solo de pensar en ellos e imaginarlos... le quitaba el poco placer onírico , no lo soporto y salió descalza con un camisón blanco, era una adolescente y poco se podría ver bajo la tela clara y humedecida por la brisa de la lluvia,


se adentro al jardín, casi corriendo con una lampara de mano muy pequeña que su abuelo le habría dado de obsequio por su cumpleaños # 9, con sus pies enlodados busco, se adentro en los arbustos húmedos, un par de espinas desgarraron sus prendas y cerca de su ingle una espina cruel atravesó su blanca piel la cual la hizo sangrar, no lo tomo importancia en el momento, quería verlos todos cada uno, tocarlos.


La lluvia empeoro, se recostó sobre su espalda a ver las ramas y flores cuyo nombres ignoraba. con su lampara aun encendida cerro sus ojos. - que mala suerte hoy no voy a ver ninguno- pensó.


dé repente sintió que halaban su diminuto pie infantil, sacándola de los arbustos con violencia, por lo cual una espina logro lastimar muy cerca de su ingle 


  • pero que es lo que te pasa?? siempre lo mismo con vos cuando llueve,- decía la figura que apenas podía ver por el agua y oscuridad

  • pero mami, yo los quiero ver...

  • si te volves a salir aquí te vas a quedar a dormir, acá en la calle que tanto te gusta!


Al subir dejo huellas de sus pequeños pies dejando pistas de barro que guiaban a su habitación.


Un espejo enorme estaba en la entrada muy grande para su edad y noto su camisón blanco con una pequeña mancha de sangre en el pubis, no lo entendió... 


cerca de las 6 am, brinco de su cama y fue directo al jardín!... cuanta maravilla su sonrisa poco a poco se dibujo, en las paredes, plantas, flores, e incluso en el viejo grifo que llevaba años sin ser usado. Todos estaban ahí, con sus colores marrones, negros, no variaban pero ella estaba bien.


por donde comenzar? amaba verlos, no capturarlos, podía estar horas viendo como pasaban de una hoja de un arbusto a otra, que se deslizaran por sus manos, pies. Rostro, e incluso labios, ellos se resguardaban de la lluvia en ella y ella en ellos.


Una mañana mientras se vestía para la escuela. Noto algo en su ventana, era un hermoso caracol deslizándose por el cristal, casi pareció ver que sus rastro de baba decía ¨ISA¨.

Cuanta ternura!!. de inmediato abrió la ventana y noto sus colores. Jamás había visto uno así, un espiral de amarillo y negro con unas antenas largas que terminaban en dos diminutos ojos, lo tomo en mano, sus movimientos le provocaba un cosquilleo único, lo miraba tan de cerca que casi podría besarlo.

  • tengo que irme, lo siento!. se que para cuando regrese, ya no estarás acá. - lo coloco en una planta muy vivida con partes de musgo- que mantenía en en borde de su mesita de noche.

Antes de cerrar la puerta de la habitación le dio una ultima mirada...


la escuela en si, era un asco con compañeros parecidos a simios, no le interesaba interactuar con ninguno, solo pensaba en el caracol, por donde estaría a estas alturas...

a dónde iría? Estaría bien?.



cerca de llegar a su casa, al final del día, se sentía melancólica, con mucha ganas de ver al caracol

no había nadie en casa – que novedad- subió con los pies pesados a su habitación, no esperaba nada en realidad, pero cual fue su sorpresa al ver al molusco en su lapicera cerca de su escritorio!... no lo creía!! lo tomo en mano y casi susurrando le dijo:


  • ahora serás mío! Y yo seré tuya.


Esa misma noche no quiso bajar a cenar, la insistencia de su madre fue nula.

Estaba bajo las sabanas viendo al pequeño caracol. Un ecosistema improvisado con un envase vacío y musgo con unas cuantas flores, que encontró en el jardín era el hogar perfecto.


Lo veía y observaba, bajo el sol tenue del atardecer le parecía aun mas hermoso. al hacerse un poco tarde cuando el sol se oculto y todos dormían, no pudo resistirlo, pensaba en que quería que recorriera su cuerpo, se quito su camisón blanco aun con la mancha de sangre en el pubis, cayo a sus pies y con suavidad se recostó en su cama con timidez y vergüenza. lo saco con cuidado tomándolo por su caparazón. Lo vio directamente y con un sonrojo, lo coloco en sus pechos en desarrollo- ah!

Como se deslizaba por sus pezones, con una paciencia que para un adulto hubiera sido monótono, cerro sus ojos, se agarro fuertemente de sus sabanas y retorcía sus pies, que en algún momento llevaban un barniz de uñas color rosa ya desgastado por el tiempo , sus movimientos eran lentos, pero con una seguridad que pareciera que sabia a donde ir , llego a su vientre, simulando a su ombligo se quedo un momento, moviendo sus apéndices, observando a donde mas ir. De pronto comenzó a bajar, lento, tanto que ella suplicaba en su interior que se apresurara,.

unos escasos vellos púbicos le resultaron como el césped recién podado que tantas veces recorrió en aquel jardín. ella abrió sus piernas cortas y blancas, el seguía bajando y al fin se cruzo con un montículo, mientras movía sus antenas seguía bajando con lentitud.

Ella mordió la punta de sus dedos sin atreverse a mirar, pero bajo su mirada y entre sus parpados entre abiertos vio el hermoso caparazón amarillo brillante, bajando

se detuvo y comenzó a generar una especie de onda, como una vibración tan suave y húmeda

todo oscureció para ella, vio puntos blancos y un escalofrió que recorrió desde la punta sus pies hasta sus caderas... su piel se erizo como una deliciosa corriente de electricidad, haciendo que su espalda se arqueara, quedando visibles los ojos del molusco. como si sus genitales tuvieran dos ojos viéndola de frente... Se desvaneció, cubierta en sudor.


Por la mañana se vio desnuda y sin caracol... - que pudo haber sido de el- pensaba


se puso de pie aun desnuda y lo vio en una esquina húmeda, por una gotera que justo caía en ese punto.


  • Que bandido!! creí que me habías dejado – le dijo mientras lo colocaba en su dedo-


al ir a la escuela ese día, tomo la decicion  de llevarlo en el frasco de manera muy discreta, lo coloco en su mochila,( amarilla por cierto).


Llego corriendo a la escuela, la puntualidad no era su fuerte, una roca sobresalía en el jardín se tropezó en ella con sus zapatos rojos que tanto le gustaban, al caer al suelo pudo sentir como su mochila se salía de sus brazos cortos, dando como resultado todas sus cosas dispersas en todo el jardín escolar. Yacía en el suelo, cuando vio rodar el frasco justo a los pies de un individuo, que con mirada burlona se agacho a recogerlo.


  • y esta mierda que es?

Mientras se apresuraba a levantarse, isa corrió hacia el.


  • es mío!! Dámelo!

  • Vos sos pija de rara, por eso nadie te habla- dijo mientras abría el frasco

ella lo tomo de un brazo pero por ser El, el doble del tamaño de ella, solo la empujo, cayendo ella con las piernas abiertas, el sujeto no pudo evitar ver sus bragas, pero evadió la mirada concentrándose de lleno en el frasco. Lo sacudió para sacar lo que había adentro, cayendo al suelo el peuqeño caracol, Debido a la altura este se retorcía para incorporarse.


  • que fea esa mierda!!! -exclamo, mientras reía-


Isa se apresuro a tomarlo, pero el ser amorfo, le pisoteo la mano.


  • dámelo!!! - lloraba-

  • ah! lo quieres? -le dijo mientras Le daba un puntapié, haciéndola caer de nuevo.

Acto seguido bajo su pie, e isa, lo veía todo en cámara lenta, hasta que estuvo en la suela del zapato de lo que semejaba un niño.


  • no lo aplastes por favor! -Lloraba.


Y vio la suela cubrir por completo al pequeño caracol, seguido de un crujido! Como cuando apagas una colilla de cigarro en el suelo.


Al levantar el pie de elefante. Isa solo vio una mancha café, con trozos de caparazón desperdigados, lleno de tierra y pasto.


- Bueno yo te pregunte si lo querías- dijo, entre risas la figura.



la niña quedo sentada en el suelo viendo la mancha, mientras el criminal se alejaba...

trascurrió una o dos semanas las cuales eran las vacaciones. isa ya no salía al jardín, solo miraba la lluvia tras la ventana.


semanas después, la maestra comunico que, Albert, había fallecido por ingerir un caracol al cual era alérgico, en una sopa de maricos que había tomado tras las vacaciones pasadas y que se le daría la ceremonia adecuada de luto. no dio detalles pero la niña pudo oír por rumores de pasillo que se le había quedado atorado en la garganta y su cara había quedado azul y sus labios violentas! con el rostro tan inflamado como un globo.

Una sonrisa tenue y discreta se dibujaba cada que lo escuchaba.


Isa volvió a los jardines contemplado a sus amigos, acariciando sus caparazones y prometiendo jamás exponerlos de nuevo por su egoísmo.


FIN.

Noir Cat






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disfruta la visita :3

Le paso a un amigo, de un amigo  Todo comenzó con un mensaje… bueno hoy en día todo comienza así, era mucho mas joven que ahora y aun que ah...